El Ejecutivo se felicitó por el resultado tan «positivo». Pero prefirió no echar las campanas al vuelo. El secretario de Estado de Economía, David Vegara, vaticinó que los precios repuntarán a corto plazo, aunque confía en que lo hagan de forma moderada. ¿El motivo?: el denominado 'efecto escalón'. En la recta final del último año, el petróleo se hundió en los mercados internacionales tras haber marcado el barril de Brent -la principal referencia en Europa- un récord histórico de 78,64 dólares a comienzos de agosto. En unas pocas semanas cayó hasta los 60 dólares y cerró el ejercicio en torno a 55. Ese coste es muy inferior al actual. Ahora ronda los 70 y nada permite presagiar que vaya a desplomarse. Por tanto, en los próximos meses estará más caro que en ese mismo periodo d 2006, lo que tendrá efectos negativos en el Índice de Precios al Consumo (IPC).
Ese hecho «no tiene por qué poner en peligro la estabilidad de la inflación a largo plazo», subrayó Vegara, quien subrayó que el Banco Central Europeo (BCE) es «perfectamente consciente» de esa situación y «la considerará» al decidir sobre los tipos de interés. Los mercados dan por seguro que la institución los elevará un tras sus reiteradas advertencias sobre la necesidad de extremar la vigilancia sobre los precios.
El IPC retrocedió 0,7 puntos en julio gracias al efecto de las rebajas, que se dejó notar sobre todo en las prendas de vestir y el calzado, como es habitual. Estos productos se abarataron un 11,1%, lo que permitió restar 0,974 puntos al indicador. También cayeron el menaje (0,6%) y las telecomunicaciones (0,2%).
Brecha de medio punto
De esa forma, los precios acumulan en lo que va de año un aumento del 1,3%, cuatro décimas menos que en el mismo periodo del pasado ejercicio. La inflación subyacente, que excluye los alimentos frescos y la energía -los bienes más volátiles-, se mantuvo en el 2,4%, mientras la armonizada con la UE cayó dos décimas, hasta el 2,3%. El diferencial con la zona euro queda así en sólo medio punto.
Los mayores ascensos correspondieron a los hoteles, cafeterías y restaurantes (0,9%) y al apartado de ocio y cultura (0,8%) por el encarecimiento de los paquetes turísticos en plena temporada alta. Los alimentos y bebidas alcohólicas subieron tres décimas. Dentro de ese bloque, los mayores incrementos correspondieron a la carne de cordero (1,7%) y cerdo (1,3); la leche (1,1%) y el pescado (1,1%). Por contra, las patatas retrocedieron un 2,2% y un 1,1% los huevos. El moderado alza de los carburantes -un 0,6%, lo que supone que su precio ha descendido un 2,5% en el último año- contribuyó al repunte del 0,2% registrado por el capítulo de transporte.
En Euskadi la inflación se redujo un 0,7% en julio, lo que situó la tasa interanual en el 2,3%.









