Cientos de simpatizantes de la izquierda abertzale, entre ellos los dirigentes abertzales Joseba Permach, Joseba Alvarez y Juan Mari Olano, se han sumado al acto, tras el cual un grupo de personas ha cruzado varios contenedores, ha atacado una cabina de teléfono, ha intentado cortar la vía del tren, ha arrojado varias piedras contra un vehículo de la Ertzaintza y ha proferido gritos a favor de ETA.
Un grupo de ciudadanos de Amorebieta llamaba esta mañana a participar en la marcha horas después de que el Departamento vasco de Interior anunciara que había prohibido la convocatoria efectuada por el denominado 'Grupo de Ciudadanos de Amorebieta' para la celebración un nuevo acto en el municipio por considerarla "una continuación de la convocatoria" del homenaje al ex dirigente de ETA Sabino Euba 'Pelopintxo', prohibida con anterioridad por orden de la Audiencia Nacional.
La Policía vasca ha realizado esta tarde un amplio despliegue en la localidad vizcaína, en cuyas calles se habían colocado diversos carteles con la fotografía de Sabino Euba, fallecido el pasado domingo a causa de un cáncer, y mensajes como 'Agur eta ohore (saludos y honra)' o 'Sabin gudari'.
Sobre las siete de la tarde, cientos de personas se concentraron en los aledaños de la plaza del Referendum, donde estaba convocado el inicio de la movilización, y a la que efectivos de la Ertzaintza no les dejaron acceder. Los manifestantes intentaron iniciar la marcha, si bien la Policía vasca no les permitió avanzar.
La Ertzaintza procedió a la identificación de Olano, que, tras intercambiar unas palabras con los agentes, se dirigió a los manifestantes y les comunicó que realizarían una concentración de 20 minutos en lugar de la marcha prevista. Durante ella, los concentrados corearon lemas como 'Agur eta ohore, eusko gudariak', 'Sabin, gudari, gogoan zaitugu', 'Euskadi ta Askatasuna'.
Incidentes
Al término de la concentración, Olano se dirigió de nuevo a los asistentes censurando que no se pudiera celebrar la manifestación prevista y denunciando que se pretendiera convertir "en delito" lo que quería ser "un último adiós a alguien que amaba a este pueblo". Finalmente, la concentración se disolvió.
Minutos más tarde un grupo de personas cruzó y volcó varios contenedores en diversos puntos y rompió el cristal de una cabina de teléfono. El recorrido, durante el cual se escucharon gritos a favor de ETA, concluyó junto a la casa de Euba. Finalmente, el grupo se disolvió. Además, posteriormente se intentó cortar la vía de EuskoTren.











