
El Ayuntamiento se percató de su existencia al acometer la inspección pormenorizada del estado de cada vivienda. Al acceder a los cuatro pisos, comprobó que, en realidad, no había nadie empadronado en su interior.
La reacción municipal ha sido inmediata. «Estas personas no están censadas y carecen del consiguiente derecho al realojo tras haber accedido a un piso de forma ilegal», reconoció el concejal de Seguridad Ciudadana, Txemi Rincón. Sus posibilidades, por tanto, se limitan a buscar un alojamiento por sus propios medios. Ni los servicios sociales de la institución local ni la sociedad de revitalización Sestao Berri -constituida a partes iguales entre el Ayuntamiento y el Gobierno vasco-, se harán cargo de estas personas. A lo mucho intentarán mediar para buscarles una solución provisional, pero sin asumir coste ni responsabilidad alguna.
Para formar sus hogares clandestinos, estas personas tuvieron que elegir entre los inmuebles en peor estado de conservación. De hecho, los cuatro domicilios que ocupaban forman parte de los 37 -el 60% de los hogares del bloque- que ha declarado «inhabitables» el informe elaborado por el arquitecto municipal sobre la 'Casa grande'. La Policía local procedió ayer a precintar las puertas de estos pisos para impedir el acceso. Más adelante, se tapiarán para evitar que vuelvan a ser utilizados por los 'okupas'. 12 de los inmuebles clausurados por su mal estado se encontraban habitados hasta el martes. Algunos quedaron aún más dañados por el fuego, pero el resto presentaba deficiencias «graves» para la habitabilidad. Así lo reflejan las conclusiones del Consistorio.
«El desalojo es necesario al peligrar la seguridad de sus residentes», reconoció Txemi Rincón. Algunos presentan preocupantes grietas en los baños, suelos que amenazan con ceder e incluso desprendimientos de fachada por los que los propios ocupantes reconocen que «puede meterse una mano». Otros, sin embargo, se encuentran en mejores condiciones -puertas torcidas y desperfectos menores-, y podrían ser habitables «con pequeños arreglos».
Realojo en hoteles
En total, 26 personas deberán seguir realojadas en hoteles y pensiones de la comarca por este motivo. Allí estarán hasta que se les encuentre una solución. «A partir de ahora se analizarán las posibilidades de arreglo de sus hogares o, en su caso, facilitarles un realojo que tienen garantizado», explicó el edil.
Pasadas las 15.00 horas de ayer, los propietarios cuyos hogares superaron la visita del arquitecto recibieron el visto bueno para volver a sus casas. Antes la sociedad Sestao Berri y el Ayuntamiento les había reunido a todos para explicarles la situación. Sus rostros reflejaban el sufrimiento acumulado estos tres días y la incertidumbre que sienten ante su futuro. «Nos quieren echar y siniestros como el incendio, provocado o no, están ayudando a las instituciones a conseguir su objetivo poco a poco», se lamentaban.









