
FELINOS
Su dueño la adquirió como mascota exótica cuando era sólo un cachorro y la instaló en el jardín de su casa. Le procuró la mejor alimentación y todos los cuidados veterinarios, pero el encierro impidió su correcto desarrollo corporal y psicológico. El animal, de hecho, muestra secuelas físicas y de conducta debido a su falta de libertad. Tras más de una década de aislamiento, fue el propio dueño del felino quien recapacitó sobre su actitud y optó por trasladarla al parque para su recuperación.
Abierto a diario
La mejoría de 'Nala' ha sido notable desde su llegada a El Carpín. «Aquí dispone de un refugio para pasar las noches y de casi 650 metros cuadrados de terreno con rocas, árboles y zonas de sombra para su relajación y descanso», señala el cuidador de las instalaciones, Pedro Abad, quien asegura que a la protagonista «se la ve contenta» en su nuevo hogar.
Un gran cartel narra ahora con detalle la triste historia de la puma para sensibilizar a los visitantes de El Carpín sobre las consecuencias de criar en cautividad especies salvajes. El parque, con sus más de 300 animales, permanecerá abierto durante el verano todos los días, de lunes a domingo, entre las 11.00 y las 19.00 horas.









