En esta ocasión, la reubicación del mapa de las comparsas es la principal novedad del dispositivo especial que cada año prepara el Ayuntamiento de Bilbao. Un complejo operativo diseñado por diversas áreas del gobierno municipal -Cultura, Circulación y Transportes, Obras y Servicios, Seguridad Ciudadana y Protección Civil-, que es muy similar al de años anteriores y que tiene como objetivo garantizar la limpieza, seguridad y los mejores servicios posibles durante la Semana Grande que arrancará el próximo sábado 18.
TRANSPORTE PÚBLICO
Respecto a los últimos años, la recuperación del muelle de El Arenal como recinto festivo acarreará diversas modificaciones en lo que se refiere a la circulación. Para empezar, esta misma zona quedará cerrada al tráfico, excepto para los usuarios autorizados, desde el día 16 hasta las doce de la noche del 27 de agosto. Con motivo de la instalación de las casetas, también se cortará el tránsito de vehículos a partir de mañana y de forma parcial en la calle Ribera, a la altura del Puente de la Merced, sentido Ayuntamiento. También sufrirán restricciones las calles Sendeja y Viuda de Epalza, y el aparcamiento del Arenal, situado en pleno corazón de la zona de casetas, permanecerá cerrado de las nueve y media de la noche a las siete de la mañana. Asimismo, se producirán cortes en la Plaza Circular, las calles Ayala, Bailén, Zumalacárregui y Paseo del Campo Volantín, entre otros.
Además, el cierre del recinto festivo obligará a modificar el trazado de 20 líneas de Bilbobus (01, 03, 10, 11, 22, 26, 30, 40, 50, 56, 58, 62, 71, 72, 75, 77, 85, A1, A2 y A5), lo que también precisará de una reubicación de distintas paradas. Por sexto año consecutivo, la comunicación entre los barrios y el centro de la ciudad se verá reforzada durante toda la noche por los 'gautxoris', y cada diez minutos un servicio lanzadera unirá El Arenal, con Abandoibarra y Botica Vieja.
LIMPIEZA E HIGIENE
El despliegue será muy parecido al de años anteriores, con 205 personas y 102 vehículos encargados de 'lavar la cara' de la capital vizcaína después de las noches de fiesta. Se instalarán 300 contenedores de basura en los distintos espacios. En este punto, la principal modificación se verá en los servicios públicos, con la instalación de 12 baños mixtos, 48 para caballeros y 3 para discapacitados. En total habrá 173 baños de uso para hombres y mujeres, 216 para caballeros. También habrá control de alimentos en las txosnas y se limpiará la ría por las mañanas.
SEGURIDAD CIUDADANA
Como en años anteriores, más de 400 agentes velarán a diario por la seguridad en la Aste Nagusia, que custodiarán especialmente los distintos puntos de la fiesta. La labor de los cuerpos policiales se centrará también en el control de la venta ambulante ilegal. Además, con motivo de los fuegos artificiales, se instalará un dispositivo en Mallona que constará de una motobomba, un puesto de socorro y una ambulancia. En la ría se instalará un servicio de submarinistas y habrá puntos de atención permanente en las zonas más importantes de las fiestas.
RUIDOS Y DROGAS
La contaminación acústica es uno de los principales motivos de queja de los vecinos de la villa. En este sentido, el operativo del Consistorio incide en la línea marcada en las tres ediciones anteriores. Habrá cuatro inspectores de Medio Ambiente a pie de calle y se establecerá un sistema de control del sonido mediante limitadores de volumen. En caso de incumplimiento, podrían precintarse los equipos de música. Para terminar, se seguirá con la campaña de prevención del consumo de drogas. Este servicio informativo se instalará junto al Puente de la Merced durante los días 22, 23 y 24 y permanecerá abierto entre las diez de la noche y las tres de la madrugada.









