«No me diviertes. No soporto este matrimonio. Me asfixias. No siento la menor química contigo y no me gustas físicamente, pero no te lo tomes como algo personal», le espeta su ex. Y Allen responde: «No me lo tomaré como algo personal. Me limitaré a suicidarme». El humor surge al verbalizar los traumas e inseguridades del protagonista, que trata patéticamente de mostrarse viril como su héroe de la pantalla. Las enseñanzas de una vida en la butaca no sirven para enfrentarse a la vida real. O sí, como demuestra poéticamente en un final que anticipa los hallazgos de 'Manhattan' y 'Annie Hall'. «Si ese avión despega sin ti lo lamentarás», suelta a la chica. «¿Qué bonito!». «Es de 'Casablanca'. Me he pasado la vida esperando una oportunidad para decirlo».






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