Llorente efectuó un rápido análisis del partido -el de verdad- y manifestó que el Athletic estuvo «muy bien atrás» y supo «llevar las riendas del choque». En cuanto a su gol, el cuarto en las tierras holandesas, reconoció que «marcar es siempre importante porque me da confianza. Me he encontrado bien en el campo y estoy muy contento a pesar de todo lo que ha pasado».
Tras la intervención de Llorente, llegó el turno de Aitor Ocio. El 'general' de la zaga rojiblanca fue el primero en meterse en la tángana para proteger a sus compañeros. «Estaba bastante lejos de la jugada, pero vi que le habían dado un puñetazo a Javi (Martínez). De repente se acumuló mucha gente y, por inercia, acabamos todos en el mismo sitio. De todas formas, no es malo que el equipo se agrupe y se haga respetar», sentenció el central vitoriano.
Ocio también reparó en la actitud 'casera' del árbitro. «A nosotros nos pitaba cualquier cosa mientras que ellos hacían faltas continuas sobre Aduriz y Llorente, y no señalaba nada. Además, la forma en la que se dirigía a los jugadores del Athletic no era la más adecuada». Sobre el partido, el vitoriano comentó que el Vitesse «tenía el control del balón, pero no nos inquietaron mucho». Se mostró contento con el «trabajo defensivo» y se felicitó porque «supimos marcar y aguantar al rival».








