En aquella ocasión también optaron por el campo a través en lugar de por la carretera para cubrir el recorrido. Los senderos y las pistas de bosque fueron los trazados más comunes en su travesía. Entonces también tuvieron suerte con la climatología. En su periplo tuvieron una media de entre 12 y 15 grados, sin demasiado sol. «Ideal para caminar y evitar los riesgos de deshidratación», señalaron.
Comenzaron su aventura a finales de abril. En esta ocasión su punto de partida y llegada fue Markina, la localidad natal de Aldazabal y en la que Ostolaza, oriundo del barrio Sasiola de Deba, reside desde hace años. Aficionados a la montaña, cuentan con la experiencia suficiente como para saber en cada momentos los riesgos a los que están expuestos. Trabajan sus piernas mediante la constancia de los entrenamientos que en muchos casos requiere restar horas al tiempo para estar con los suyos. Sin embargo, sus métodos de preparación no son similares. Aldazabal prefiere los recorridos más cortos pero de forma más continua, mientras que Ostolaza opta por los más largos.




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Fotos del Athletico Basauri

