Ahora bien, aunque el conjunto azulgrana se llevó el trofeo de esta competición tras ganar al Real Unión y empatar frente al Mirandés, lo cierto es que tampoco demostró un juego espectacular. Además, sobre el terreno, en el enfrentamienro ante los rojillos, no evidención las diferencia entre de un Tercera y un Segunda.
Paara el técnico guipuzcoano, Manix Mandiola, el juego poco vistoso que practicaron los suyos se debió, en gran parte, a que el césped de Anduva estaba demasiado seco para jugar con rapidez el balón.
«El campo estaba demasiado lento y creo que es un apena porque el césped se encuentra en un estado excelente para la práctica del fútbol. Un poco de agua habría permitido un juego más rápido y bonito tanto para los jugadores como para los aficionados que se dieron cita en el campo», señaló el entrenador.
En este sentido, quiso hacer extensiva esta circunstancia porque «los tres equipos nos hemos quejado de lo mismo» si bien admitió que no se tuvo que lamentar lesionados por este motivo entre sus filas «y ése es el aspecto más positivo en un partido de estas características».
En lo que hizo referencia al juego de su equipo, admitió que mantuvo la portería a cero «pero sin mucho acierto en ataque». A esta respecto añadió que «han sido noventa minutos sin más historia porque se hicieron muchos cambios y tienes que acabar encajando piezas para que todo el mundo juegue minutos».
Finalmente recordó que aunque esto hizo que el equipo «se rompiera un poco» no dudó al asegurar que «hay que adaptarse a todas las circunstancias».





