
Ayer tarde los dolores lejos de remitir eran superiores a los de la víspera. El de Goizueta pasará mañana por la consulta, y el médico de Asegarce Iñigo Simón, le efectuará las pruebas pertinentes para conocer el alcance exacto de su lesión. «Realmente no sé que puede ser. Habrá que esperar al lunes. Con el marcador 10-5 noté un tirón en el brazo izquierdo al ir a ejecutar un gancho de izquierda a bote. Hice un gesto fuerte y note el tirón». Así describió el navarro el momento de su lesión.
Vendaje
Tras retirarse a los vestuarios, el doctor Iñigo Simón, que se encontraba entre los espectadores, reaccionó de inmediato y adoptó medidas de urgencia para tratar de que la lesión no fuera a más. Le colocó un vendaje y el pelotari saltó de nuevo a la cancha, pero las molestias siguieron y con un apretado 13-12 en el marcador, Olaizola II optó por la retirada definitiva.
Las dos alternativas que se barajan para determinar su dolencia están entre un tirón o una sobrecarga muscular en la zona superior al bíceps, aunque los plazos de recuperación serían distintos en cada caso. Lo que parece estar descartado desde el principio es una rotura del bíceps que sería el peor escenario para el delantero.
El navarro de momento quiere ser cauto. Ayer no quiso pronunciarse hasta ser reconocido por los especialistas. «Ahora mismo tengo más molestias que ayer», repitió Olaizola II preocupado por este nuevo incidente y esperanzado de una pronta recuperación.
Hasta el momento de la lesión Aimar e Iza llevaban con holgura el partido ante su hermano Asier y Peñagarikano. Tras los empates iniciales hasta el cartón 4, tomaron la delantera (10-5), momento en el que se produjo la lesión. Mermado físicamente y con la preocupación patente, Olaizola I y el zaguero de Azpeitia le fueron recortando diferencia hasta que el menor de los de Goizueta optó por la retirada.





