
En la actualidad, el Consistorio mirandés tiene registrados cerca de 100.000 metros cuadrados de superficie verde en la ciudad, donde destacan los 18.000 del Antonio Cabezón, los 12.000 del Antonio Machado, los 1.100 del jardín botánico y, sobre todo, los 46.000 del Emiliano Bajo.
Pero a estas cifras habría que sumar las ampliaciones del Antonio Cabezón, que aportarán 3.000 metros, el nuevo parque de Callejonda, que sumará otros 4.500, y otras iniciativas previstas en el R-4 y R-9. Todo ello permitirá aumentar por encima de los ocho metros cuadrados la media de espacio verde por habitante, sin olvidar otras iniciativas de gran valor como la actuación en La Picota, donde se eliminarán los antiguos gallineros y se harán labores de desbroce y limpieza que harán ganar otros 40.000 metros.
Con independencia de su tamaño, lo cierto es que los nuevos parques están permitiendo que los ciudadanos puedan disfrutar de actividades que antes eran poco o nada frecuentes. Tal vez el caso más llamativo sea el de volar cometas.
Desde que el buen tiempo llegó a Miranda, se puede observar cómo cada tarde el parque Emiliano Bajo acoge a padres con sus hijos para tratar de llevar lo más alto posible sus cometas. Ése es el caso de Álvaro Ruiz, que aprovecha siempre que puede para practicar esta entretenida modalidad. «Me gusta mucho venir al parque a jugar y a aprender a volar la cometa con mi padre», comenta el joven deportista.
Casi 60 kilómetros
Si otra práctica ha dejado abierta el Emiliano Bajo es la de la bicicleta. Y no es de extrañar. La ejecución de los carriles-bici en esta zona de la ciudad ha permitido que los más pequeños no duden un instante en coger su bici, sus cascos y protectores y se lancen a la aventura.
«No es algo que se haya improvisado sino que es fruto del desarrollo del Plan General de Ordenación Urbana. En el Ayuntamiento tenemos proyectados cerca de 60 kilómetros de carril bici por toda la ciudad y su rentabilidad resulta evidente viendo el uso que se le da en las zonas ya habilitadas», comenta el edil de Medio Ambiente, Jesús Ángel Visa.
Pero el verano también está permitiendo otras actividades en los parques de la ciudad, como el cine al aire libre, organizado por la Concejalía de Juventud, el máximo aprovechamiento de todos los columpios instalados, o la realización de actividades lúdicas variadas.
El hecho de que se esté aumentando paulatinamente la vida en los parques está haciendo que el Ayuntamiento se plantee la necesidad de incorporar y dotar de nuevos servicios en los mismos. «Si los ciudadanos plantean una necesidad concreta, está claro que la estudiaremos y trataremos de resolver», señala Visa. En todo caso, recuerda que cuando acaban todas las labores que harán de San Juan del Monte una zona natural de esparcimiento «los mirandeses tendrán todavía más alternativas en los espacios verdes».





