El chaval restó importancia a lo sucedido y se marchó del lugar con su familia, pero el detenido, identificado como M.P.A., le amenazó de muerte y siguió a la cuadrilla por varios locales. Entonces el padre del menor le pidió que dejara de molestarles y de amenazar a su hijo, y se inició una discusión.
En la cabeza
En ese momento, otro de los miembros de la cuadrilla trató de mediar en la trifulca y de convencer al hombre de que se marchara. El agresor, lejos de eso, sacó un cuchillo de cocina y comenzó a asestarle puñaladas en la parte superior del cuerpo, lo que le provocó dos heridas, una en el cuero cabelludo y otra en el pómulo.
Finalmente, los amigos del agredido lograron inmovilizar al atacante mientras esperaban la llegada de una patrulla de la Ertzaintza. Una vez en el lugar, los agentes contrastaron los hechos y detuvieron a M.P.A., acusado de un delito de agresión con arma blanca.









