Uno de los colectivos que primero se percatan de las oscilaciones en la temperatura del agua del mar son los buceadores. «A comienzos de este verano la hemos encontrado fría, pero ahora parece que se encuentra en valores más normales y habituales en el Cantábrico», apunta Natalio Egiguren, del Club Aketxe de Santurtzi y vicepresidente de la Federación Vizcaína de Actividades Subacuáticas
Este experto asegura que la calidez de las aguas en julio del año pasado fue «realmente excepcional». En este sentido confiesa que el fenómeno les sorprendió tanto que varios compañeros se pusieron en contacto con biólogos de la UPV para analizar el fenómeno y su incidencia en el litoral.