Una patrulla acudió de inmediato al lugar de los hechos. La mujer relató que su pareja le había propinado varios puñetazos y patadas en la cara y en el cuerpo a pesar de encontrarse en avanzado estado de gestación. Al parecer, las agresiones se produjeron cuando el matrimonio regresaba a su domicilio de Sestao desde Bilbao. Un trayecto en el que iban acompañados por el pequeño, de dos años. Según el relato de la Ertzaintza, la mujer logró zafarse de su agresor al llegar al domicilio. En ese momento, aprovechó para alertar a la Policía.
Por su parte, el agresor huyó de la casa al percatarse de la situación, pero la patrulla le localizó minutos después en las inmediaciones de la vivienda y fue detenido. Según la versión que ofreció la joven, las agresiones eran una constante en la relación desde que conoció a su compañero sentimental, hace ya cinco años. Una situación de violencia de la que, además, eran testigos habituales los tres hijos de corta edad de la pareja.
En los últimos meses, las situaciones de violencia contra mujeres se han repetido en Vizcaya, con los pequeños por el medio. El pasado 30 de junio, la Ertzaintza fue alertada por un niño de 8 años de que su madre estaba siendo agredida. Al día siguiente se repetía la escena con una menor de 14 años como testigo. El 14 de junio un joven atacó a su esposa en Bilbao delante de sus cuatro hijos y la semana siguiente otra niña presenció un suceso similar entre sus progenitores en Ermua.









