
De la veintena de canceladoras que se han instalado en la terminal de Abando -con un presupuesto de 126.000 euros-, once son de entrada y quince de salida. La implantación de las nuevas máquinas intenta mejorar la accesibilidad y, sobre todo, ofrecer mayor comodidad a los usuarios. «En el momento de la salida se amontona gran cantidad de gente. -explicaron fuentes de la compañía ferroviaria- Por esta razón, y para garantizar una entrada fluida de los pasajeros, siempre se mantendrán abiertos cinco aparatos para acceder al tren», adelantaron.
Estas canceladoras ya se han instalado en otras estaciones de la red de cercanías como Miraballes, Amurrio, Arrigorriaga, Muskiz , Santurtzi, Amezola, San Mamés o La Peña. Para el mes de octubre también estarán instaladas las nuevas máquinas en Llodio y en Peñota. Cuando el sistema esté en marcha, acceder al andén será tan fácil como acercar la cartera a la máquina, con el bono 'inteligente' en su interior. Esto pondrá fin a las colas para sacar el billete o las peleas con las máquinas expendedoras por no llegar a tiempo al andén.
Nueva validación
El nuevo sistema consiste en la incorporación de un chip a una tarjeta de formato similar a las de crédito. Éste actúa a través de ondas de radiofrecuencia, y permite que el usuario pueda validar su billete tan sólo aproximando la tarjeta a una de estas nuevas canceladoras. Ya no habrá dudas de cómo introducir el bono en la máquina porque ni siquiera habrá que sacarlo de su funda.
Estos nuevos abonos funcionarán mediante un sistema de recarga que podrá realizarse en los propias máquinas de autoventa. Con ellos se podrá viajar en metro, tranvía y tren, ya que el sistema 'sin contacto' de Renfe será compatible con el 'Barik' que aceptará el resto de medios de transporte públicos vizcaínos. Cercanías Renfe aprovechará la sustitución de sus expendedoras y canceladoras para adecuar todo el sistema informático.
Asimismo, la compañía tiene previsto ofertar dos tipos de títulos sin contacto. El primero, que no estará personalizado, funcionará para viajes ocasionales. En el otro, constarán los datos personales y la foto del usuario. Su emisión se realizará en las oficinas de Renfe y está ideado para usuarios que cada día efectúen varios viajes.










