
Paradójicamente, los días «con nubes» o «desapacibles» son los «mejores aliados» de los comerciantes vizcaínos durante los meses estivales. La razón es bien sencilla: «Cuando no hace día de playa, los clientes aprovechan para ir de compras. También suele venir mucha gente que está viviendo en los pueblos de veraneo del entorno», explica el gerente de la asociación Bilbao Centro, Jorge Ayo. De hecho y pese al tiempo inestable registrado durante las últimas semanas, los comerciantes bilbaínos han salvado la campaña sin mayor dificultad. «Mejor incluso que el año pasado», subrayan.
La temporada de verano empezó «bien» y parece que va a terminar «igual de bien», aunque el gerente de los comerciantes del Casco Viejo reconoce que en «algunas tiendas» las ventas de las rebajas de verano empezaron «un poco más lentas» que en campañas anteriores. «Una cosa es que llueva un día o dos y la gente aproveche para hacer las compras y otra muy distinta es que se pase la semana jarreando, porque eso también desanima a los clientes», explica Jon Aldeiturriaga.
En este sentido, el gerente de Bilbao Centro, asociación que engloba a los comercios del Ensanche e Indautxu, señaló que la huelga convocada el primer día de las rebajas estivales para forzar la negociación de un convenio en el comercio vizcaíno hizo «bastante daño» al sector. «Hay gente que reserva ese día para hacer las compras de la temporada y se encontraron con piquetes a las puertas de las tiendas. Los comercios de ropa y complementos, por ejemplo, han vendido muy bien, pero el paro del primer día lógicamente influyó en la cuenta de resultados de la primera semana», resume Ayo.
Sábados, cerrado
Claro que las rebajas no se ciñen exclusivamente a los negocios de moda. Los grandes almacenes o los centros comerciales como Megapark también ha hecho su particular agosto con el mal tiempo de julio. «Los clientes aprovechan para comprar la estantería para el apartamento de veraneo o renovar los electrodomésticos», explican fuentes del sector. El Corte Inglés, por ejemplo, ha facturado «bastante más» que la pasada campaña.
El hecho de que la mayoría de las tiendas del centro de la capital vizcaína cierren los sábados por la tarde, incluidas las grandes cadenas, también ha beneficiado a los centros comerciales. «Es otra de nuestras asignaturas pendientes», confiesa Jorge Ayo. El gerente de Bilbao Centro entiende que los comerciantes deben «hacer un esfuerzo» para abrir los sábados del verano. «Se cierra porque históricamente la capital vizcaína se quedaba vacía los fines de semana de julio y agosto, pero lo cierto es que este año ha habido más gente por Bilbao debido al mal tiempo y se han encontrado con la mayoría de las tiendas cerradas», lamentó Ayo.










