
En un comunicado, el PNV considera que "una vez más al alcalde de Barakaldo le delatan sus maneras prepotentes de actuar", ya que "en pleno agosto, seguramente convencido de que nos iba a pillar despistados, ha ordenado el derribo de los chalés desoyendo las reclamaciones vecinales".
En este sentido, el partido jeltzale ha recordado que el pasado mes de junio presentó un ruego al Pleno municipal en el que se solicitaba "la paralización del derribo de las casas de La Orconera hasta que los tribunales resolvieran sobre el contencioso presentado por los vecinos de Lutxana, en el que plantean la posible ilegalidad de dicha demolición".
El PNV ha advertido de que "si la resolución judicial que se dicte acuerda la ilegalidad del derribo de estas históricas viviendas, tristemente ya habrá sido demasiado tarde porque los responsables municipales no han querido esperar y pueden haber cometido un error irreparable".
Sin ser tratado en el Pleno
Para evitar esta situación, el grupo jeltzale ha solicitado al alcalde, Tontxu Rodríguez, que "no permitirera el derribo hasta que los tribunales se pronuncien al respecto". No obstante, "el alcalde ni siquiera ha permitido que el tema sea tratado en el Pleno y, con unas prisas más que sospechosas, ha permitido el derribo en pleno periodo vacacional".
Según ha destacado, el pasado viernes día 10 se firmó el decreto que autorizaba el derribo y el lunes 13 se ejecutó el mismo. "Es una lástima que esta eficacia no sea la nota característica de los quehaceres de nuestro Ayuntamiento", ya que "tan sólo ocurre cuando su mala conciencia les hace actuar deprisa para evitar las críticas a sus actuaciones", añadió.
El PNV considera que "el alcalde esperaba que el derribo de los chalé de La Orconera pasara desapercibido y que los barakaldeses nos encontremos con los hechos irreversibles al volver de nuestras vacaciones".










