
El edil popular, Luis Hermosa, fue más allá en sus acusaciones y responsabilizó al equipo de gobierno de haber incumplido un acuerdo alcanzado en el pleno de marzo de 2006, «en el que se aprobó la realización de los estudios necesarios para habilitar un espacio suficiente para el estacionamiento de caravanas con sus consiguientes áreas sanitarias». En este sentido, el concejal insistió en que los responsables municipales se «han olvidado de cumplir con su obligación» y les urgió a que se «pongan manos a la obra de una vez» para buscar un «lugar idóneo» para las autocaravanas.
«La situación es aún más grave si tenemos en cuenta que hace seis meses, el entonces concejal delegado de Turismo -Ricardo Barkala-, se comprometió personalmente a solucionar el problema en quince días. Y por lo que vemos, ni los mandatos plenarios ni los compromisos personales sirven para nada», denunció Hermosa. A juicio de los populares, la capital vizcaína tiene que atender a «todas las clases de turismo» que se acerquen a la ciudad. «Bilbao no puede ser sólo para los visitantes que se alojan en hoteles de cuatro y cinco estrellas, sino que tiene que también tiene que responder a las necesidades del denominado turismo itinerante, que mueve a más de siete millones de vehículos por todo el mundo», subrayó el edil.
El PP invitó al equipo de gobierno a «tomar ejemplo» de ciudades como Santiago de Compostela, San Sebastián, Cáceres o León, «capitales que tienen aparcamientos preparados para caravanas desde hace años». «Cada turista que no viene a Bilbao o se lleva una mala imagen de la ciudad es una oportunidad perdida», subrayan los populares.










