TRÁGICO ACCIDENTE
TRÁGICO ACCIDENTE
La muerte de los pequeños Oihane y Aitor, que tenían 4 y 7 años, respectivamente, tuvo lugar el 3 de enero de 2006. Los niños caminaban acompañados por su hermana mayor, Iratxe, y su padre, cuando fueron arrollados por una furgoneta que circulaba a más de 60 kilómetros por hora, según el atestado que levantó entonces la Policía Municipal. El suceso conmocionó a toda Vizcaya y provocó una agria polémica entre las diferentes instituciones por la falta de un semáforo que regulase el tránsito de peatones en ese punto de la avenida de Montevideo.
Un año y ocho meses después de la tragedia que sacudió a la familia Aginako, la comisión municipal de gobierno aprobó a principios de mes la concesión de una ayuda extraordinaria de 39.500 euros para costear los estudios de la pequeña, que actualmente tiene once años.
«Sin perjuicio de quién tenga la culpa en los juzgados, que ese es otro problema, algo teníamos que hacer por esta niña», aseguró Azkuna, con un hilo de emoción en su voz. «Pagarle una carrera universitaria es una forma de seguir recordando a los pequeños fallecidos en Basurto hasta 2019 -momento en el que Iratxe acabaría sus estudios superiores-. Es una muestra de algo práctico y simbólico que el Ayuntamiento hace por esta familia», añadió el regidor.
Críticas de la oposición
La excepcional medida fue aprobada a petición expresa del alcalde, que ayer aseguró que ha mantenido un contacto permanente con los padres de Aitor y Oihane. El dirigente local también elogió la labor de mediación de la asociación de vecinos del barrio en el que viven los Aginako. Por último, Azkuna pidió «discreción» y se negó a revelar más detalles sobre el caso. La cuantía de la ayuda aprobada -39.500- quedó reflejada en las actas de la última comisión municipal.
La decisión de pagar los estudios a la pequeña recibió ayer el aplauso del PP, aunque su portavoz no escondió sus reservas por lo discrecional de la medida. En este sentido, y después de valorael gesto como un «lavado de conciencia» del equipo de gobierno por su «actuación negligente», el presidente de los populares vizcaínos pidió que se actúe de igual manera en otras situaciones que pudieran ser similares.
El PSE, por su parte, también saludó la iniciativa. «Nos parece muy bien», aseguró su portavoz, Txema Oleaga, quien añadió que la subvención a la familia «viene a asumir la responsabilidad del equipo de gobierno en el caso». Por último, tanto socialistas como populares censuraron que no se les llamara para consensuar o, al menos, informales de la medida.
Tras el fallecimiento de los pequeños, la movilización social logró que se colocaran de forma inmediata semáforos en el fatídico tramo de la avenida de Montevideo. «En tres días se instalaron unos luminosos que los vecinos veníamos reclamando durante cinco años», denunció el presidente de la asamblea ciudadana de Basurto.
j.garcia@diario-elcorreo.com










