
Los paros convocados por la plantilla de Transportes Colectivos, que explota las líneas de Bizkaibus de las dos márgenes de la ría, Alto Nervión y Zona Minera, tendrán lugar los días 18, 24 y 25 de agosto, justo las tres jornadas más fuertes de la Aste Nagusia. De llevarse a cabo la huelga planteada por los conductores, los afectados se contarían por miles. Sólo el año pasado, más de 50.000 personas utilizaron los servicios nocturnos de Bilbobus durante las fiestas.
Los sindicatos explicaron ayer que el motivo de los paros «no es otro que el bloqueo en la negociación abierta para crear las bolsas del trabajo del personal eventual», argumento que no comparte la empresa al entender que los trabajadores «no tienen ningún motivo laboral» para convocar un paro durante la Semana Grande. A la compañía le resulta «inaudito» que la plantilla de Transportes Colectivos secunde una huelga «en la que sólo ha votado el 10% de los empleados».
Pese a todo, confían en que el comité de empresa «reconsidere» su postura y finalmente desconvoque los paros. Los responsables de TCSA se encuentran a la espera de que el Gobierno vasco decrete los servicios mínimos para las tres jornadas de huelga convocadas por los empleados.










