
Lo hará en una situación tremendamente precaria debido a las lesiones, además de a las convocatorias internacionales. Conocido era que Pepe Novelle y Alberto Aguirrezabalaga, que disputan el Mundial junior en Macedonia, se perderían esta fase de preparación. También que Julio Fis, Alberto Martín y Diego Pérez Marne, con lesiones en distinta fase de recuperación, tampoco podrían entrar en los amistosos de agosto.
Si a este equipo, ya de por sí tremendamente debilitado, se le unen las ausencias de Naum Mojsovski y de Havard Tvedten, lesionados, el panorama es desolador. El macedonio tiene una rotura en el abductor de la piera derecha y está parado, mientras que el noruego está a punto de volver al grupo, pero no viajará por precaución.
El Ciudad de Logroño, así, va a desplazarse a Malgrat de Mar con un extremo derecho (Masachs), otro izquierdo (Parra), un central (Amargant), un lateral izquierdo (Calahorra), dos laterales derechos (Guardiola y Belaustegi), dos porteros (Aginagalde y Torrego) y tres pivotes (Alonso, Oneto y Romero).
Por lo tanto, Jota González se las deberá ingeniar para cubrir las carencias, especialmente en el lateral izquierdo, donde el canterano Darío Calahorra, que volverá a ser cedido esta temporada, es el único efectivo para ese lugar. Javi Parra podría ayudar en el lateral, pero al ser el único extremo izquierdo no podrá hacerlo.
Pero el trastorno para este partido es lo de menos. Al fin y al cabo, tan solo es un primer amistoso de pretemporada cuya trascendencia es mínima. Lo de más son los problemas que el entrenador está teniendo esta pretemporada para trabajar en condiciones, ya que además de estas lesiones también Guardiola, Alonso y Amargant, entre otros, han tenido que parar.
El técnico vallisoletano, hasta ahora, se ha centrado en trabajar la manera de atacar la defensa 6-0, pero siempre es complicado cuando no hay efectivos para montar un partido de siete contra siete. Además, también ha comenzado a ensayar los ataques a la defensa con avanzado, así como el trabajo defensivo propio en el 6-0. Pese a las dificultades, González se encuentra satisfecho de la sisposición de sus hombres.





