
La pérdida del ex jugador del Arenas es «importante» para el míster, que confiaba plenamente en su poderío físico en el cuadro de mandos. La enfermería tiene además un tercer inquilino, el joven extremo Xabi Guisasola, que podría estar cuatro semanas sin jugar por un esguince. Como De Gregorio, el guipuzcoano se tuvo que retirar del campo antes de tiempo en la semifinal del torneo Ayuntamiento de Sestao, en la que el River derrotó por un ajustado 1-0 al San Pedro merced al gol de Toquero. La final es hoy a las 19.00 horas ante el Santurtzi, que se deshizo del Portugalete el lunes.
Dos goles en seis partidos no es un bagaje halagüeño. Es pronto para sacar conclusiones, pero al Sestao parece haberle pasado factura la marcha de cinco goleadores. Pero la pretemporada no da puntos y Carlos Pouso tampoco vislumbra una inminente sequía anotadora. Tiene claro que, en los duelos de preparación, el resultado es lo de menos. De ahí que le quite hierro al asunto. «Mira, esas cosas ahora me dan igual. Lo importante es ir cogiendo la forma física para luego competir de verdad en liga», analiza el técnico.
«Estamos espesos»
La otra 'diana' que, hasta ahora, figura en la nómina sestaotarra fue obra de De Gregorio frente al Barakaldo en el triangular de Lasesarre. En el otro lado de la balanza, están los escasos tres goles que ha recibido el equipo. Pouso cree «normal» este bagaje, ya que «aún estamos espesos y es habitual que haya pocos goles a favor».
Quienes le conocen, saben que Pouso no tiene pelos en la lengua. Dice las cosas como las siente, sin utilizar los tópicos frecuentes en el 'deporte rey'. Ni siquiera mira el número de triunfos, empates o de-rrotas -lleva dos de cada hasta ahora-. Y, entre otras cosas, está convencido de que les iría mejor sin jugar amistosos. Si por él fuera, no los planificaría. El problema es que «hay unos compromisos» y las pretemporadas están así «montadas» en el fútbol actual. «Preferiría jugar entre nosotros y con parones para corregir defectos», reflexiona.





