
RECUERDO. Allegadoa y aficionados depositaron flores en memoria de Nagore. / JOSÉ MARI LÓPEZ
Un minuto de silencio, brazaletes negros en las camisolas de los jockey y coronas de flores a la entrada del hipódromo de San Sebastián recordaron ayer a la joven de Oiartzun Nagore Otaño, la amazona que perdió la vida el pasado domingo en esta misma instalación al caer de su caballo durante una carrera. La jornada cumbre del turf donostiarra -la Copa de Oro- se convirtió de esta manera en un homenaje a la fallecida, quien sufrió una fractura de cuello al caer de la yegua 'La Chaparrita' en la segunda carrera del domingo, destinada a jinetes no profesionales.
Amigos de la víctima instalaron a primera hora de la tarde, durante la que no paró de llover, una carpa con una mesa y un libro de firmas en el que los aficionados pudieron escribir sus mensajes de condolencia a la familia de Nagore. En este espacio, allegados y familiares de la chica dispusieron ramos y coronas de flores junto a varias fotografías de la amazona y dos carteles en los que figuraba la frase «Nagore, siempre te recordaremos» en castellano y en euskera. Además de esta iniciativa, los jinetes participantes en todas las pruebas lucieron un brazalete negro en señal de duelo.