
LA ESTRELLA. Navas celebra el segundo tanto con Kanouté. / EFE
SEVILLA2 - AEK DE ATENAS0
Sevilla: Palop, Hinkel, Boulahrouz (Keita, min. 46), Fazio, Dragutinovic, Navas, Poulsen, Maresca (Renato, min. 46), Capel, L. Fabiano (Martí, min. 71) y Kanouté.
Aek de Atenas: Moretto, Ramos (Kafes, min. 61), Dellas, Geraldo, Arruabarrena, Zikos, Nsaliwa, Julio César, Manduca, Rivaldo (Kone, min. 66) y Liberopoulos (Tozser, min. 92).
Goles: 1-0. M. 46. Luis Fabiano; 2-0. M. 68. Kanouté
Árbitro: Lubos Michel (Eslovaquia). Amonestó a Arruabarrena, Maresca y Zikos.
Incidencias: Unos 40.000 espectadores acudieron al Sánchez Pizjuán para ver la previa de la Liga de Campeones.
El Sevilla acaricia la liguilla de la Liga de Campeones, la verdadera 'Champions League', tras vencer con comodidad al AEK de Serra Ferrer en el Sánchez Pizjuán. No obstante, necesitó casi 50 minutos para espabilar y acabar con la resistencia de los atenienses. Hasta entonces, el encuentro había sido muy feo, sin que los griegos hicieran algo por ganar el partido y los sevillanos, actuales campeones de Copa y UEFA, desesperados por encontrar un hueco para sentenciar la ida de la previa. Pero el cuadro local no tenía la chispa necesaria para sentenciar e ir sin problemas a Grecia. Juande Ramos insistía en que sus hombres buscarán las bandas. Era la única manera de romper el cerrojo heleno.
Lorenzo Serra Ferrer había plantado dos líneas de cuatro hombres, Rivaldo y un delantero. La única prioridad era cortar todas las líneas de pases de los sevillanos. Con muchas ayudas entre sus hombres, el entrenador mallorquín lograba desesperar a su rival, que sólo tuvo en una doble oportunidad del juvenil Capel a bocajarro. El equipo hispalense estaba nublado en ataque, hasta que despertó Jesús Navas.
La perdición griega
Parece que esta temporada puede ser la de este extremo, después de superar sus problemas de ansiedad y que ha realizado la pretemporada en Marbella y Chicago sin problemas. Tras el descanso, despertó y él solo por la banda derecha (Hinkel se dedicó a cubrirle las espaldas) destrozó la resistencia del AEK. En la primera jugada elaborada del Sevilla, Navas puso un balón que se paseó por la frontal hasta que Luis Fabiano marcó. Fue el momento en que cambió el duelo.
Los griegos abrieron el campo en busca de un empate y fue su perdición. Las líneas griegas se adelantaron y el Sevilla aguardó agazapado, a la espera del fallo. El despiste se produjo y Navas lo aprovechó. Se deshizo de dos contrarios y le regaló el segundo tanto a Kanouté. Era la puntilla al partido, aunque el AEK tuvo su oportunidad con un lanzamiento a la cruceta.