
CONCEPCIÓN ARRIBAS
LAS FRASES
-¿Es Logroño una ciudad concienciada con el medio ambiente?
-Bueno... relativamente. Creo que el debate sobre el medio ambiente no ha entrado en la sociedad española en general. Pensamos que el medio ambiente son los jardines y las flores. Pero hay que decir que los logroñeses han aceptado muy bien lo del reciclaje.
-Conseguir un cohete limpio, ¿será el mayor reto de su concejalía?
-Ojalá, pero intentaremos que sea por responsabilidad individual, no por imperativo legal. Creo que estar de fiesta no es necesariamente desmadrarse. Recuerdo cuando mi hija fue al cohete por primera vez... cuando le vi entrar en casa... ¿parecía una momia! Nunca jamás volvió.
-En este caso concreto irá de la mano con la concejalía de fiestas, pero ¿con qué áreas chocará más?
-Por ahora, como estamos en los primeros cien días, todo son sonrisas. Supongo que habrá un momento en el que en la mesa de trabajo habrá malas caras, pero para gobernar hay que llegar a acuerdos. Y a veces tienen espinas.
-¿Habrá alguna filosofía que le guíe en su concejalía?
-La idea fundamental que he llevado en mi vida es el respeto. Hay grandes tareas que hacer en la concienciación ciudadana, por ejemplo, ante el ruido.
-¿Hay algún proyecto estrella en medio ambiente?
-Me hace ilusión conseguir que la ciudad sea para el peatón, generar espacios ajardinados para la modernidad, acometer actuaciones en el Camino de Santiago... Pero sin duda el proyecto estrella, yo creo de todo el Ayuntamiento, va a ser el Ebro, nuestra calle principal. A Logroño le pasa como a Barcelona o Zaragoza en su día, que vive de espaldas al agua.
-¿Y qué tal llevamos los logroñeses lo de la igualdad?
-... Hay tarea que hacer. Por ejemplo ¿por qué cuando vemos a un papá a las 10 de la mañana paseando un carrito decimos «¿que bien vives!»?
-¿Algún proyecto?
-Una de las cosas que tenemos 'entredientes' es hacer guarderías en centros de trabajo. Pero la concejalía de igualdad es nueva y primero tengo que madurar cómo están las cosas con los profesionales. Cuando lo haya hecho seguro que te contaré algún proyecto emblemático (ríe).
-La mayoría de los políticos, hombres, dicen que suspenden en las tareas del hogar. ¿A las mujeres políticas también les ocurre o no se lo pueden permitir?
-A las mujeres de mi generación nos ha tocado ser todoterrenos. Yo he tenido que ser madre y afrontar responsabilidades políticas, en mi trabajo y en el Ayuntamiento. Y todo eso añadido a las tareas del hogar. Tela.
-La familia le apoya.
-Sí. Tengo dos hijas médico, que a veces ven con malos ojos tantas horas de dedicación. Pero yo les digo que estoy contenta y que me dejen disfrutar.
-Es profesora de lengua... ¿Cómo cree que hablan los políticos?
-Mejorable.
- Sacan un 'Necesita Mejorar'.
-¿Buah! Yo admiro a Zapatero... Digo Zapatero como podría decir Pedro Sanz. Pero no puedo aguantar que el político, para dar intensidad a un mensaje, cambie los acentos. ¿No puedo aguantar eso de 'solidaridad'! Fallamos en oratoria. O hablamos con papel o no hay frescura.
-¿Es más difícil hablar ante una clase de adolescentes o en un pleno?
-(Ríe). Pues... llevo 33 años en la enseñanza, pero los primeros días de clase me sigue temblando la voz, como se me quiebra la voz cuando hablo en un pleno. Yo... no soy capaz de hablar de lo que no sé. Como político en ese sentido creo que tengo mal futuro (ríe). No hay tema que no prepare.
-¿Aplica las técnicas pedagógicas a la política?
-Siempre le digo a mis compañeros que hay que hacer pedagogía política. Ni yo vengo aquí aprendida ni los ciudadanos, por serlo, entienden de todo. Más bien no entienden de casi nada. Entienden de su vida, que bastante tienen.





