
Los arqueólogos limpiarán y documentarán los restos encontrados, para después continuar profundizando en la excavación hasta la cota "menos cinco metros", donde, han afirmado los responsables, esperan descubrir las estructuras más importantes de la planta del convento San Francisco, cuyo construcción comenzó en 1496 y fue demolido en 1856.
Hasta el momento, los arqueólogos han encontrado en la excavación diversos objetos como cerámicas, tinteros, balas y monedas de los siglos XVIII y XIX. Dado que en la zona hubo un cementerio asociado a este convento, es posible que se encuentren restos humanos, han informado los responsables.
Restos del convento
El hecho de que las ruinas de anteriores edificaciones se usaran para rellenar las sucesivas construcciones del lugar, han asegurado las mismas fuentes, ha permitido la localización de restos del convento gótico, entre los que destacan trozos de un arco, presumiblemente perteneciente al triforio del recinto.
Durante el plan de remodelación del barrio San Francisco, la plaza Corazón de María fue declarada "zona de presunción arqueológica" por la existencia de indicios documentales que situaban en el lugar el antiguo convento de San Francisco. Según estos documentos, la construcción del convento fue autorizada mediante bula papal en 1475, aunque las obras no empezaron hasta 1498.
De acuerdo a las conclusiones preliminares de las investigaciones realizadas, aun pendientes de confirmación en las excavaciones actuales, el edificio se vio afectado por las guerras de independencia y carlistas, la expulsión de la orden religiosa y la desamortización de Mendizábal, por lo que en 1856 fue demolido, al encontrarse en ruinas desde principios de siglo. Tras ello, se edificó el cuartel ahora descubierto, que también fue derribado entre 1929 y 1931 para dejar lugar a la actual plaza.









