
El titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 dictó el pasado viernes un auto en el que ordenaba a la policía autónoma vasca que impidiera el primer acto convocado para homenajear a 'Pelopintxo', al considerar que se encuadraba en la "estrategia simbólica relacionada con la organización terrorista ETA ".
El acto, que tuvo lugar finalmente en Amorebieta, se desarrolló en la plaza del Referéndum bajo el lema 'Contra la represión, ¡autodeterminación y amnistía!. ¡Basta ya!' y contó con la presencia de dirigentes de la izquierda abertzale como Joseba Permach, Joseba Alvarez y Juan Mari Olano. A su término, un grupo de personas cruzó varios contenedores, atacó una cabina de teléfono, intentó cortar la vía del tren y profirió gritos a favor de ETA.
Unas horas antes, el autodenominado grupo de ciudadanos de Amorebieta llamó a participar en una marcha a favor de la autodeterminación que el Departamento de Interior del Gobierno vasco prohibió por considerarla "una continuación de la convocatoria" del homenaje a 'Pelopintxo'. La presencia de la Ertzaintza obligó a los convocantes a reducir la manifestación a una concentración de protesta.
Homenaje a la ikurriña
Por otra parte, la Ertzaintza aún no ha informado al titular del Juzgado de Instrucción número 4 sobre el desarrollo del acto de homenaje a la ikurriña y contra la bandera española celebrado ayer en San Sebastián y en el que no se produjeron altercados.
El juez solicitó a la Ertzaintza antes de su celebración que controlara el desarrollo de la concentración con objeto de controlar la comisión de acontecimientos que pudiera ser constitutivos de un delito de enaltecimiento del terrorismo, informaron fuentes jurídicas.
Dado el desarrollo del acto, en el que participaron simpatizantes de la izquierda abertzale y que transcurrió con normalidad, es probable que el cuerpo de policía autonómica se limite a constatar que no se observaron hechos relacionados con el citado delito.
El titular del Juzgado de Instrucción número 4, que adoptó esta decisión a instancias de la fiscal María José Checa, dictó un auto en el que pedía a la policía autónoma vasca que se mantuviera vigilante ante cualquier acto delictivo que pudiera producirse durante la concentración y que le informara en el caso de que se encuadre en el conjunto de actividades de la organización terrorista ETA.







