El precio es precisamente una de la principales quejas de los clientes, al eliminarse en la gran mayoría de los casos el menú del día, lo que hace prácticamente imposible comer esos días en Bilbao por menos de 25 euros sin tener que recurrir a un restaurante oriental o a uno de comida rápida.
Pese a todo, los establecimientos hosteleros bilbaínos tienen reservas cerradas desde hace varios meses. «Hay grupos que son fijos de todos los años», explica Santiago Frías, del restaurante Serantes. No obstante, los días más fuertes son «del miércoles en adelante». Hay carpas históricas como la del hotel Ercilla, donde se llegan a servir hasta 140 cenas cada noche.









