El joven, de 26 años, había alquilado la pista junto a otros dos compañeros para disputar una emocionante carrera. Según explicaron fuentes del circuito, dos de los jóvenes se fueron picando a medida que cubrían vueltas sobre el asfalto. Finalmente, sus dos karts colisionaron y uno de los pilotos, J.M.G., perdió el control del vehículo y se salió de la pista. Superó la zona de frenada y se empotró a gran velocidad contra la barrera de protección de neumáticos.
Despedido
El herido salió despedido del asiento y se golpeó contra un elemento afilado y metálico del kart que le provocó una profunda incisión en el muslo. Pese a las contusiones y al aparatoso corte, el joven pudo ponerse en pie y en compañía de sus amigos se acercó hasta la zona de oficinas, donde los responsables del circuito solicitaron la presencia de un equipo médico.
Colisiones como la de anteayer no dejan de ser habituales en los kartings, aunque rara vez ocasionan lesiones tan aparatosas. El circuito de Güeñes tiene una anchura mínima de ocho metros y cumple con toda la normativa de seguridad. «De cada mil choques que puede haber, 999 acaban sin consecuencias», confirmaron ayer en la instalación encartada.










