
EL PERFIL
«Aquí me repongo enseguida, sobre todo si me traigo un buen libro». Con las gafas caladas y un asiento cómodo, se zambulle en la lectura hasta el fondo. No le molesta ni el calor, ni los golpes de viento, ni el barquillero que grita '¿Barqui, barqui, al rico parisién, patatas fritas!'. Esperanza inclina la cabeza y se olvida de todo. Ahora mismo, por ejemplo, le ha hincado el diente al quinto y último tomo de 'Los Hijos de la Tierra', de Jean Maria Auel. Y hay que darle más de un golpecito en el hombro para que vuelva a la realidad... De lo contrario, ahí sigue, atrapada por las aventuras de las tribus prehistóricas de Europa. «¿De verdad que resulta muy emocionante!», asegura estrechando el libro contra el pecho, antes de cerrarlo con cuidado y guardarlo en una bolsa. Suspira satisfecha. Mañana más... Que va siendo hora de recoger las cosas. Su yerno, mientras tanto, sigue durmiendo como un bendito.
La primera nieta
Con la mano a modo de visera, busca con la mirada a su hija, que pasea por la orilla. «No creo que tarde», murmura forzando la vista. Empieza a refrescar. Por eso se ha puesto el pantalón corto y una camiseta. «No me apetece pillar un catarro, que dentro de unos días partimos al pueblo, a Torrejoncillo». Allí pasará las fiestas, pero de momento no piensa eludir su cita con la playa. Tiene mucho que leer y, sobre todo, quiere estar cerca de Nerea, que la hará abuela en diciembre, y de su yerno, Iñaki, «que trabaja por las mañanas y a estas horas desconecta». Le encanta dar largas caminatas con ellos y charlar con el agua hasta los tobillos.
Alguna vez, por variar, se decantan por Gorliz para que les acompañe Federico. «No se niega porque allí se marcha al pinar, no pisa la arena», aclara su mujer. No obstante, el próximo verano será otra historia: la primera nieta, Naia, logrará lo imposible. ¿Quién podrá aguantar estar lejos de ella cuando la traigan a Bakio? Federico seguro que no. Frente al mar, Esperanza se queda pensativa mientras aguarda a su hija. Le pica la curiosidad. Falta tan poco para que comience un nuevo capítulo de sus vidas...










