
LOS DATOS
Las carpas se repartirán por los lugares de siempre -Casco Viejo, Gran Vía, Uribitarte e Indautxu- como un reclamo gastronómico y turístico más de la Aste Nagusia. No obstante, la mayor parte de los permisos concedidos por el Ayuntamiento de Bilbao corresponden a zona de aparcamiento vigilado (OTA), mientras que el resto de las terrazas se colocarán en calles peatonales. En este caso, los titulares tendrán que pagar una fianza de 360 euros además de las correspondientes tasas municipales.
Ambiente agradable
Los hosteleros bilbaínos abonan a las arcas municipales una media de 400 euros para colocar una terraza en fiestas. La tarifa varía en función de la superficie que ocupe el velador y los extras. Es decir, si un restaurante coloca altavoces para amenizar las cenas con música deberá pagar al Ayuntamiento de Bilbao unos 150 euros más. No obstante, los empresarios coinciden en que «lo que realmente dispara el gasto es el alquiler de la carpa». Arrendar un velador de veinte metros cuadrados durante los nueve días que dura la Aste Nagusia no baja de 3.500 euros.
Aunque la mayoría de los negocios hosteleros alquilan la carpa para la semana de fiestas, restaurantes como el Serantes han comprado su propia terraza. Ayer mismo Pedro, Javi, Marcos, Gonzalo, Gloria y Santiago Frías cambiaron su trabajo de camareros en el conocido establecimiento bilbaíno por el de improvisados instaladores de carpas.
-¿Tardan mucho en montar la terraza?
-Nosotros varios días, bromean, a la vez que dan los últimos retoques al velador instalado en Licenciado Poza.
Las terrazas son parte del tirón de la Aste Nagusia y los clientes agradecen poder comer o cenar al aire libre y estar en contacto directo con la fiesta. «Merece la pena instalar un carpa sólo por el ambiente que le dan», subrayan en el restaurante Gredos, ubicado en Alameda Urquijo, una de las calles de Bilbao con mayor número de carpas.









