En el resto de Europa las pérdidas fueron similares. Porque las malas noticias se multiplican: cada vez son más las entidades «tocadas» por las hipotecas «subprime». Además, no dejan de llegar malas noticias de la economía estadounidense: el consumo se deteriora, los últimos datos de empleo fueron peores de lo previsto y la crisis del mercado inmobiliario ya no es una amenaza, es una realidad.
Con este panorama, no sólo caen las Bolsas: los inversores huyen también de cualquier otro activo de riesgo. Así, el petróleo registraba una caída de alrededor del 4% tanto en Europa como Estados Unidos.
En el Ibex-35, ningún valor se libró de los números rojos. Y hubo verdaderos desplomes. Fue el caso, por ejemplo, de Gamesa, que retrocedió un 8,23%, hasta los 26,2 euros. NH Hoteles, por su parte, cedió un 7,32%. Ferrovial y Acerinox perdieron más de seis puntos porcentuales. Seis compañías cedieron más de un 5%: Bankinter, Acciona, Iberia, REE, Gas Natural y Cintra.
Los mejores fueron Endesa, Altadis y Agbar, pero los tres perdieron más de medio punto porcentual.









