Además, los permisos de obras para edificar pisos, una de las referencias básicas para otear el futuro de esta actividad, cayeron un 2,8% el pasado mes al situarse en un nivel de 1,373 millones anuales. Se trata del registro más reducido desde octubre de 1996. Desde el mismo periodo del pasado ejercicio ha disminuido un 23%.
Ambos datos son consecuencia del parón que sufre el mercado de la vivienda en EE UU, en el que los precios parecen haber tocado techo tras una espectacular escalada, que ha frenado en seco las compras. A ello ha contribuido también el alza de los tipos de interés, que ha elevado los impagos de cuotas bancarias.
El país sufre un exceso de oferta, tras el febril ritmo que ha registrado este sector en la última década, lo que empieza a traducirse en una caída de los precios desde mediados de 2006. Este fenómeno ha dejado a numerosos compradores con unas hipotecas altas a sus espaldas y unas casas con un valor por debajo del monto de la deuda que acumulan.
Countrywide Financial, la mayor entidad de EE UU para financiar la compra de viviendas, anunció ayer que ha tenido que recurrir a un crédito de 8.577 millones de euros ante las dificultades para encontrar liquidez en el mercado secundario, en el que los valores respaldados por hipotecas han perdido credibilidad a raíz de la crisis de los préstamos de alto riesgo.
Por otarte, el secretario del tesoro norteamericano, Henry Paulson, admitió que las turbulencias que sufren los mercados «tendrá un impacto en el ritmo del crecimiento». No obstante, matizó que esos vaivenes se producen «en el contexto de una economía global cuyos fundamentos son fuertes» y que tiene «la fortaleza suficiente» para corregir la situación.









