Así lo expone el dirigente galo en una carta enviada a los líderes de los países que integran el G-7. En su misiva -remitida a la canciller alemana, Angela Merkel, como presidenta de turno del grupo que incluye a los estados más ricos del planeta y con copia al resto de dirigentes-, Sarkozy plantea la necesidad de analizar la transparencia de los mercados y la solidez de los productos financieros. En su opinión, ése es «el principal instrumento de regulación sobre el que nos podemos apoyar» para evitar que se repitan crisis como la actual.
El mandatario francés afirma que las operaciones de titulización -como las realizadas sobre las hipotecas de alto riesgo, que han provocado el efecto contagio en todo el mundo- se han desarrollado de manera dinámica en los últimos tiempos, lo que ha contribuido a la financiación de las economías; pero, «al mismo tiempo, han pasado riesgos bancarios a numerosos actores económicos». Para Sarkozy, los portadores finales de esos peligros no están bien identificados, lo que supone un factor de inestabilidad generador de dudas acerca de la situación financiera. Por eso plantea la necesidad de un mejor conocimiento de los posibles riesgos de determinadas operaciones.
Mientras, algunos expertos creen que el Banco Central Europeo podría aplazar la subida de los tipos de interés que tenía prevista para septiembre -un cuarto de punto, hasta el 4,25%_ ante la alta volatilidad de los mercados.









