
EL PROGRAMA
Los jóvenes morlacos de la ganadería charra de Puerto de San Lorenzo de Tamames, salieron con retraso y corrieron un encierro limpio y más lento de lo habitual, que permitió a los habituales disfrutar del encierro y realizar vistosos recortes.
Por la tarde, el novillero Damián Castro, de la Escuela Taurina de Salamanca, cortó una oreja en el primer novillo de su lote y segundo de la novillada. Castro no pudo hacerse con una segunda al rajarse su último toro. Por su parte, una buena actuación de García Simón, de la Escuela de Tudela, le valió de una tímida petición de oreja para el tercero de la tarde.
Mañana, Juan Carlos Cabello Díaz, de la Escuela de Málaga, y Miguel Sánchez, de la de Jerez, tratarán de no decepcionar a la arena tarín, al igual que sus compañeros Diego Santos, de la Escuela de Badajoz, y Luis Amado, de la madrileña, el próximo lunes día 20. Y es que el tendido debarra ha vitoreado a Manolo Díaz 'El Cordobés' (1989), a los maestros franceses Juan Bautista (1997) y Sebastián Castella (1988), a los matadores punteros de estos momentos Cesar Jiménez (2000) y Eduardo Gallo (2001) y el torero con peña taurina en el municipio, Alejandro Talavante (2002 y 2003).
Deba ha iniciado una semana grande de fiestas, con los toros como plato fuerte. Del 14 al 20 de agosto, los aficionados tienen la agenda ocupada. El día comienza con el encierro a las ocho de la mañana, donde no faltan figuras como el popular corredor del encierro de Pamplona, Julen Madina, y otros no tan conocidos pero no menos destacados corredores que habitualmente disfrutan de los encierros de 'Sanfermín'.
El recorrido, de 450 metros, parte de los corrales de Osio y se inicia con una curva a la izquierda y una pronunciada subida y posterior bajada hasta San Joxepe. Pasa por la calle Angulero, la biblioteca municipal, las inmediaciones del Hogar del Jubilado, el cine Zubelzu y de ahí a la plaza de toros donde sueltan embolados para los aficionados tras 'enchiquerar' los novillos en los toriles de la plaza.
Por lo normal suele ser un recorrido limpio y rápido que no dura más de un minuto y medio. Nada más salir de la calle Osio, los novillos arrancan con fuerza y cogen velocidad en la primera recta permitiendo carreras cortas y rápidas, aunque violentas en los tramos finales.
Según documentos municipales, los debarras siempre han estado conectados al mundo del toro, pintado ya en las cuevas de Ekain y Urtiaga y del que se han encontrado restos óseos del Paleolítico. Siglos más tarde pobló el valle de Lastur.
Pero no será hasta el siglo XVIII, con la gran influencia de los pastores de Lastur, cuando se configuren los encierros tal y como los conocemos hoy en día.





