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aste nagusia 2007
Semana de tormentas
Ponce, Juli, Castella y Manzanares matarán cuatro toros cada uno en dos tardes
17.08.07 - 17:34 -
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Semana de tormentas
Paseíllo. Las Corridas Generales volverán a traer a Bilbao los mejores carteles./ Luis Ángel Gómez
Se predice semana de tormenta. Cuatro toros cada uno y en dos tardes van a matar en Bilbao Enrique Ponce, El Juli, Sebastián Castella y José María –¿o José Mari?– Manzanares. Lo van a hacer en el espacio de sólo cinco días. Ocho de los quince puestos de esas cinco tardes de alto rango se los reparten a solas esos cuatro toreros, que son de competición. Rivales.

Ponce, El Juli y Castella ya torearon el pasado junio juntos en Bilbao. No pasó gran cosa. Una oreja facilonga para Ponce, público todavía más facilongo que la oreja. No era corrida de competición. Ni amistosa. Se sospecha desde entonces que las orejas van a bajar de precio. No estaban en Bilbao a precio de mercado, sino carísimas. No importa. La categoría taurina de Bilbao está ahora mismo por encima de esta oreja o aquella otra. Lo que más clara idea da de esa categoría es no tanto el precio de la casquería sino justamente esa concentración de nombres fuertes que se comprimen en fechas sucesivas. Para avivar el fuego de la rivalidad. La hay. A varias bandas.

Hay rivalidad, hay discordia y hay una división de opiniones subjetiva, subjuntiva y suculenta, como conviene a los toros. Y hay, que es lo que más importa en este caso, el toro de Bilbao. Los toros de Bilbao, mejor dicho. De un lado, tres corridas con etiqueta dura: La Quinta, Victorino Martín y Cebada Gago. En ninguna de las tres aparecen ni Ponce ni Julián López ni Castella ni Manzanares. Tanto Ponce como El Juli han matado victorinos en Bilbao y no sin gloria. Castella lo hizo una vez y no anduvo la cosa. Manzanares lo hará cuando toque, si toca, y le apetezca, si es que le apetece.

Ni La Quinta ni Cebada Gago entran en los planes de unos y otros. Pero nunca se sabe. La novillada de La Quinta del pasado San Isidro fue extraordinaria. La corrida de La Quinta de hace un año en Bilbao, extraordinaria también. Extraordinariamente difícil. Cebada Gago, con todas sus cabecitas de pesadilla, ha dejado de ser ganadería feroz. Pero no traga casi nadie. ¿Y Victorino? En año de toros sueltos y no corridas completas, Victorino habrá reservado tres o cuatro de nota para salvar el compromiso de Bilbao más que honorablemente. Mata a solas El Cid la corrida. Lo hace en sábado. Con la feria ya resuelta. O eso se supone. Superadas las secuelas del percance de julio en Pamplona, El Cid se ha enrachado y ha puesto las peras al cuarto a casi todo el mundo.

Algún día se sabrá qué hilos han llevado al enredo de organizar en la cola de Semana Grande una corrida de único espada, y de Victorino precisamente. Los carteles de Bilbao se cerraron este año en abril y se hicieron públicos antes de arrancar San Isidro. No se pecará por falta de previsión. Si ha habido precipitaciones, ya se verá.

Territorio comanche

Llama la atención el debut en Vista Alegre de una ganadería como la de Garcigrande, que es puro Juan Pedro Domecq y que va a servir la causa del cartel no más rematado pero sí más redondo de toda la semana de tormentas: Ponce, Castella y Manzanares. Torrealta y Jandilla serán corridas de bravo empeño. De eso no hay más duda que la legitima y mínima. Castella ha jugado la baza de Torrealta, y esa tarde se va a encontrar de postre en el cartel con Alejandro Talavante, que es uno de los anzuelos de la semana. Y la novedad más fuerte de todo el abono. El Juli ha elegido Jandilla, porque le es propicia la ganadería. La regularidad de la pareja Jandilla-Juli es digna de ser estudiada. Con estadísticas. Se da por casi seguro que la corrida de El Ventorrillo se moverá agitadísimamente y que va a tener más cara que ninguna otra de la semana. Ahí estarán Ponce y El Juli. Sin el sentido de rivalidad de otras veces. Ponce no cede en Bilbao ni un metro. El Juli, menos que Ponce. Es territorio comanche.

Por las razones que sean, El Juli ha dejado a Ponce, Castella y Manzanares la baza de Garcigrande. Estas aventuras son apuestas. Ligeramente fuera del programa de platos fuertes, Manzanares abre fuego el lunes con la corrida de El Pilar. Debería ser el primer zambombazo de la semana. Se despide esa tarde César Rincón. En corrida insólita en Bilbao, porque está anunciado Luis Bolívar y nunca habían coincidido en España dos matadores colombianos dentro de un mismo cartel.

Los toreros adyacentes son nueve más. Padilla, que en Bilbao ha ganado tantas batallas, va a matar la corrida de La Quinta y la de Cebada Gago también. Para que nadie ponga en cuestión cuántos son sus arrestos. López Chaves ha intimado con Cebada Gago, o algo así, y por eso está puesto. Y Fernando Cruz, que asoma en las grandes ferias en esos carteles de aliento. Antonio Barrera y Salvador Cortés matan los santacolomas de La Quinta. El Fandi, recuperado definitivamente de una fractura de mano que lo tuvo parado cuarenta días de verano, anda con ganas de cuajar en Bilbao un toro. Es capaz de hacerlo. ¿Uno de Torrealta? Le va la ganadería. Juan Bautista se ha ganado el puesto que Morante dejó vacante con su penúltima espantada. Por primera vez en la historia, dos matadores franceses anunciados en las Corridas Generales. Eduardo Gallo, en alza, e Iván Fandiño, que lo mismo, completan esta nómina del 2007, que pasará, como todas, a la historia. Con letra pequeña o grande, pero a la historia.
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