
El presidente del Partido Popular admitió que ha conversado sobre esa posibilidad con el líder de los foralistas, pero sin tomar una decisión definitiva. «Ésas son cosas que hemos hablado el presidente de UPN y yo, y seguiremos hablando, pero el tema de hoy no es ése», comentó Rajoy tras la toma de posesión de Sanz. Prefirió pintar un panorama sin turbulencias porque ambos partidos «llevan muchos años en coalición y jamás han tenido un problema ni lo van a tener en el futuro».
En este sentido aplaudió, incluso, un posible «entendimiento» entre regionalistas y PSN para que «gobierne la lista más votada». Rajoy recordó, además, que va a plantear en el Congreso una reforma de la Ley Electoral para que «gobierne el partido más votado y evitar pactos que vayan contra la voluntad de la gente».
Miguel Sanz también eludió en su discurso institucional hacer referencias a su polémica propuesta de que los diputados y senadores de su partido formen, tras las próximas elecciones generales, un grupo propio y diferenciado del PP en las Cortes. La iniciativa pondría en jaque el acuerdo de integración que mantienen ambos grupos desde 1991.
Sanz, sin embargo, abordó el asunto en una entrevista concedida a Punto Radio antes de acudir al acto de toma de posesión y saludar a Mariano Rajoy. En la emisora del Grupo Vocento se ratificó en su idea de que UPN tenga «más voz propia y específica» en el Congreso y el Senado, sobre todo en los grandes debates. El objetivo de todo ello sería, recalcó, evitar que la defensa de Navarra corra sólo a cargo de los representantes de la coalición vasquista Nafarroa Bai. El líder regionalista, no obstante, matizó su propuesta. «A lo mejor -dijo- no hace falta» formar un grupo propio, si bien se negó a «descartar» esa posibilidad.
Procedimientos
Es más, Sanz apuntó que una fórmula sería que el PP prestase los diputados necesarios para que UPN forme grupo parlamentario en la próxima legislatura, aunque no es «la única» vía para lograrlo ya que «hay otros procedimientos» que, enigmático, no quiso especificar. El líder regionalista se mostró convencido de que si su iniciativa cuaja, no implicará alterar «la letra ni el espíritu» del acuerdo con el Partido Popular, que «tan buenos resultados» ha dado y ha demostrado ser «eficaz». De hecho, reiteró que la alianza mantenida durante los últimos 16 años para «coordinar» su voto en el Parlamento central seguirá «vigente»
La propuesta de Sanz mereció poca atención entre los dirigentes del PP por la, a su juicio, imposibilidad de materializarse sin su consentimiento. Una anuencia que los populares están muy lejos de conceder. Fuentes del partido opositor recordaron que para formar un grupo parlamentario propio se requieren dos requisitos: tener cinco diputados, que UPN no cumple ni podrá cumplir porque esa cifra es la totalidad de representantes que elige Navarra, y sumar el 15% de los votos en la circunscripción, condición que sí cumple con holgura.
Dentro de la formación regionalista tampoco suscitó entusiasmo la propuesta de su líder. Fuentes de UPN señalaron que era una temeridad poner en riesgo el acuerdo con el PP con una idea que ni siquiera ha sido todavía debatida en los órganos de dirección del partido.







