
EL GOBIERNO
LAS FRASES
Sanz anunció en la sede del Legislativo foral que encara su nuevo mandato con «una renovada actitud de diálogo». Confió en que este ambiente cooperativo permita evitar un adelanto electoral, una posibilidad que el reelegido presidente ha esgrimido en los últimos días y cuya prueba de fuego será la aprobación de los Presupuestos de 2008, para la que requiere el apoyo de los socialistas.
El jefe del Ejecutivo navarro recordó, en presencia del presidente del PP, Mariano Rajoy, que el pacto entre su partido y CDN, que suma 24 de los 50 escaños de la Cámara, está «abierto a la colaboración futura con otras fuerzas políticas, y muy especialmente el PSN», partido que, dijo, «ha posibilitado, en un apreciable ejercicio de responsabilidad, que este proyecto se lleve a cabo». Tras insistir en que su actitud será abierta «al diálogo», se comprometió a respetar «la pluralidad social, cultural y política» de Navarra.
Periodo «ilusionante»
Sanz señaló que se abre un «nuevo e ilusionante periodo» que va a tener como marco el Amejoramiento del Fuero y la Constitución. Además de las apelaciones a la colaboración con los socialistas, subrayó que también será necesario el entendimiento con la Administración de Zapatero en materias como «la culminación» de las obras del Canal de Navarra o la firma de un convenio para la construcción del corredor ferroviario de alta velocidad.
En un discurso con tintes personalistas, anunció que afronta «el reto de este nuevo mandato con emoción y un vivo y renovado entusiasmo». Sanz ha dejado entrever en las últimas semanas que no se presentará a las próximas elecciones forales y tampoco optará a la reelección al frente de UPN.
Rajoy, principal foco de atención de la ceremonia, consideró tras la toma de posesión que el discurso de Sanz fue «muy razonable» porque «hablaba de los problemas reales de la gente». Asimismo, dijo estar de acuerdo con la propuesta del presidente navarro de alcanzar un «entendimiento» con los socialistas porque un país se construye con «los dos grandes partidos nacionales».
La ministra de Administraciones Públicas, Elena Salgado, que presidió el acto en representación gubernamental, optó por la reciprocidad y también ofreció colaboración y apoyo del Ejecutivo socialista, que «va a mirar al futuro y no hacia atrás», en alusión a la etapa previa a las elecciones autonómicas del 27-M, en la que desde el Ejecutivo foral, UPN y el PP se acusó al PSOE de «vender» Navarra a ETA en el marco del diálogo abierto con la organización terrorista tras el alto el fuego.







