
El equipo de expertos que trabaja en el lugar desde el pasado mes de junio procederá a la limpieza y documentación de los restos encontrados. El objetivo es profundizar en la excavación hasta llegar a la cota «menos cinco metros», en la que esperan sacar a la luz los vestigios del convento de estilo gótico que se esconde bajo la plaza. Hasta el momento, los investigadores han hallado diversos objetos como cerámicas, tinteros, balas y monedas de los siglos XVIII y XIX, y no descartan localizar proximamente restos humanos ya que, según informaron los responsables de las excavaciones, hubo un cementerio asociado a este importante yacimiento.
El hecho de que todo este patrimonio fuera cubierto por capas y capas de escombros -las ruinas de las edificaciones se usaban para rellenar las sucesivas construcciones posteriores-, ha permitido la localización de restos del convento gótico, entre los que destacan trozos de un arco procedente, presumiblemente, del triforio de la iglesia.
Según los documentos analizados por Bilbao Ría 2000 tras descubrir la importancia de este legado, el convento se vio afectado por las guerras de independencia y carlistas, la expulsión de la orden y la desamortización de Mendizábal, por lo que fue demolido al encontrarse en ruinas. Después se construiría el cuartel que daría paso a la actual plaza Corazón de María.










