No obstante, la premura de tiempo -la Liga comienza el próximo domingo- y el proceso concursal en el que se encuentra inmerso el Alavés complica las negociaciones y todo hace indicar que el cuadro vitoriano deberá comenzar la campaña con la marca Kelme en sus camisetas. A partir de ahí y con más tiempo para establecer contactos y alcanzar una rescisión del contrato, el club vitoriano podría cambiar de uniforme. Lo que conllevaría una variación en el diseño. En las dos últimas campañas el Alavés ha vestido una segunda camiseta con franjas amarillas y negras.
Falta de suministro
Las relaciones entre el Alavés y Kelme han sido tirantes durante la última temporada, entre otras cuestiones por las deudas alavesistas con este proveedor, al igual que con muchos otros. Y los problemas se han trasladado hasta el primer equipo.
Durante esta pretemporada el conjunto albiazul no ha recibido suministro alguno de camisetas y material deportivo, lo que ha complicado disponer de equipaciones para los futbolistas. Sobre todo en aspectos puntuales, como los chándals, de los que apenas existían veinte.
Si finalmente se produce en las próximas semanas el cambio de firma deportiva, el Alavés aumentará un fondo de armario que durante las últimas temporadas se ha ido engrosando con todo tipo de elásticas. Desde las de la Copa de la UEFA -rosa y azul y amarillo para la final- hasta segundas equipaciones coloridas, como la naranja de Primera División y posteriormente la amarilla.








