-¿Cómo..?
-De primera instancia, te enteras y sientes una terrible intranquilidad e impotencia. Lo primero que haces es llamar por teléfono a tu familia. Si te cogen a la primera, te sientes más tranquila; pero, si tardan un poco en responder, es una angustia...
-¿Su familia?
-Mi familia está bien, residen en Trujillo, una ciudad situada en el departamento de Libertad, y también en la capital, Lima. Ahí, se llegó a sentir el efecto del terremoto. Fue terrible.
-¿Cómo es el lugar en el que tuvo lugar el seísmo?
-El epicentro estaba situado en Pisco. Si buscamos parecidos en España, esta ciudad es como un Logroño. Además, toda esa zona del país es característica por su vino, igual que ocurre en La Rioja. El vino producido en Perú sale de aquella región.
-¿Qué le pediría a la sociedad riojana y a sus instituciones?
-Me encantaría que colaborasen en todo lo que pudiesen para ayudar a los afectados. Se agradece muchísimo toda la ayuda que pueda llegar. Aunque creo que ahora son los peruanos los que tienen que ser fuertes, tienen que buscar la fuerza en su interior y luchar.
-¿Ha contactado con otros compatriotas afincados en La Rioja?
-Personalmente, no he podido contactar con muchos por motivos de trabajo. Sí, he hablado con una amiga, que vive en Francia. Ella estaba charlando por teléfono con su familia de Perú y, de repente, la comunicación se cortó. El terremoto estaba ocurriendo en ese momento. Tengo que volver a hablar con ella.
-Las noticias y las imágenes de la tragedia...
-Cuando ves las noticias en televisión sobre cualquier tragedia, siempre te compadeces y sufres por los afectados y las víctimas. ¿Cuanto más cuando se trata de tu propio país!





