La resolución declara probado que el acusado acudió el 25 de agosto de 2005 a una finca de Santa Engracia, destinada a la producción de almendra, donde se apropió de 500 kilos de almendra.
Una semana más tarde, acompañado de otras tres personas, se desplazó hasta una finca de Murillo de Río Leza, también propiedad de la víctima, y en esta ocasión se hizo con 298 kilos de almendra.
El acusado regresó al día siguiente con idéntico objetivo, y entonces se apoderó de 298 kilos de almendra, si bien fue sorprendido por la Guardia Civil y el propietario de la finca, que procedió al pesado de la almendra ese día recuperada.
Por estos hechos la juez le impuso una pena de 8 meses de prisión, por un delito continuado de hurto, y además deberá indemnizar a la víctima con 1.247,47 euros.





