
En cuanto a los problemas de fugas y ruidos detectados tras la inauguración, apuntó que estas averías «se pueden comprobar y corregir una vez que todo entra en funcionamiento». Este, dijo, es el sentido del periodo de garantía de las obras. Negó las acusaciones relativas a la premura por adelantar la inauguración por la celebración de los comicios municipales y arguyó que «unas instalaciones se abren cuando están terminadas».
En cualquier caso, opinó que lo más importante es que, en los meses en que permanecieron abiertas las instalaciones, se registraron «más de 51.000 visitas». A su juicio, la respuesta obtenida por los ciudadanos avala inversión en este complejo.
Ahora, apuntó, «tenemos, probablemente, la mejor y más envidiable instalación deportiva de toda la historia» de la capital riojana. La inversión a lo largo de los últimos doce años, explicó, «ha servido para crear una red municipal de centros deportivos que nos coloca en los primeros lugares en esta materia entre todas las ciudades españolas, tanto en número de instalaciones como en servicios por número de habitantes».





