
LOS DATOS
Sanz destacó el papel de «embajador de La Rioja» de Martínez Somalo en la Santa Sede, ya que «todos los años sus vacaciones tienen un destino fijo» en esta comunidad. Asimismo, el presidente del Ejecutivo transmitió al cardenal «el reconomiento de parte de todos» y «sus mejores deseos» en su nueva etapa.
Martínez Somalo renunció al cargo de Camarlengo tras cumplir 80 años el pasado 31 de marzo, poniendo fin a casi doce años en ese relevante puesto, al que llegó de la mano del Papa Juan Pablo II. «Tengo buenos recuerdos, aunque eso ya forma parte del pasado», admitió.
Tras el fallecimiento de éste, asumió el gobierno provisional de la Iglesia Católica hasta la elección de su sucesor, Benedicto XVI. «Él sabe de dónde soy, sabe lo que es Valvanera, San Millán y las riquezas de La Rioja», afirmó el prelado. Aunque reconoció seguir la prensa, prefirió no opinar sobre asuntos candentes en la actualidad religiosa, como el rechazo eclesiástico hacia la nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía. «No tengo por qué inmiscuirme», expresó.
Martínez Somalo explicó que «todo lo que sea proyecto de Dios en familia y en sociedad, bendito sea», independientemente de las etiquetas; y pidió a los ciudadanos que «se fíen más de la verdad y el amor con que nos trató el señor, esa es la verdadera dignidad del hombre». También solicitó una mayor compenetración social, ya que «no debemos construir solos aquello que se derrumba».
Por último, tuvo palabras de elogio para María Teresa de Calcuta, a la que conoció personalmente. La calificó como una «mujer diminuta, pero gigante en la Historia de la caridad».





