
Marijaia, símbolo festivo de la Aste Nagusia bilbaína llegó este año a la Plaza del Arriaga procedente de la Iglesia de San Antón, tras sumarse al recorrido de la kalejira de las comparsas, iniciado a las cinco de la tarde. Además, en torno a las seis de la tarde, el dibujante K. Toño Frade recibió una placa de homenaje por parte del Ayuntamiento.
Minutos antes de las siete de la tarde, Kepa Junkera y Larraitz Cisneros se asomaron a la balconada principal del teatro. El músico ensalzó la labor de las comparsas porque "es de justicia hacerlo" e invitó a la ciudadanía a disfrutar de las fiestas.
Txupinazo
Con el objetivo de fomentar un 'txupinazo limpio', la Federación de Comparsas de Bilbao, Bilboko Konpartsak, repartió mil botellas de "agua de Bilbao" entre quienes se acercaron al inicio de las fiestas en la plaza del Arriaga. Las botellas estaban etiquetadas con un diseño para la ocasión, con una imagen de Mari Jaia junto al pregonero, Kepa Junkera, y la txupinera, Larraitz Cisneros.
Tras el txupinazo, lanzado por Larraitz Cisneros, Marijaia se asomó a la balconada para saludar a los concentrados que corearon canciones y bailaron. Después, Marijaia y las autoridades asistentes iniciaron el tradicional paseo por el recinto festivo para proceder a la apertura de las txosnas, acompañados por las fanfarrias.
Este es el séptimo año consecutivo en que el txupinazo se recibe ante el Teatro Arriaga, desde que este escenario tomara el relevo en 2001 a la Plaza Nueva. El txupin inaugural dio paso a nueve jornadas festivas durante las cuales, se podrá disfrutar, según los organizadores, de actividades "para todos los gustos".











