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Sociedad

SARGENTO MIGUEL DOMÍNGUEZ , JEFE DEL ÁREA DE MONTAÑA DE HUESCA
«La montaña no suele dar una segunda oportunidad»
La falta de planificación está detrás de muchos rescates
18.08.07 -
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Lleva 33 años en servicio. El sargento Miguel Domínguez es el integrante más antiguo y experimentado de cuantos componen los equipos de montaña de la Guardia Civil en España. Es jefe del Grupo de Rescate Especialista en Intervención de Montaña (GREIM) de Boltaña (Huesca) y en la actualidad ostenta la jefatura de manera accidental del Área de Montaña de Huesca.

-¿Hay excursionistas temerarios?

-Más que temerarios hay quienes actúan de manera inconsciente, pero principalmente por falta de información, por ignorancia. Ahora en verano, nos topamos con personas que, por ejemplo, se lanzan a la cima del Perdido desde la pradera de Ordesa sin ningún tipo de preparación. Tienen ante sí una travesía de ocho horas y van sin mochila, con una botella de agua y un bocadillo. ¿Esto es temeridad?

-¿Qué es lo más extravagante que se ha encontrado en el monte?

-Dentro de la extravagancia podríamos resaltar el material con el que algunos acuden a la montaña. No se debe subir al Perdido con zapatillas de deporte, pero es mucho menos adecuado, como hemos visto en alguna ocasión, hacerlo con chancletas de playa. También podemos ver a gente que va con un pantalón corto y sin mochila. En caso de que se diese un repentino cambio del tiempo, una tormenta, algo muy frecuente por cierto, quedaría totalmente expuesto a las inclemencias.

-¿Cuál es el principal error de los montañeros no experimentados?

-Fallan en la planificación. A veces, cuando rescatamos a uno de ellos, enseguida nos damos cuenta de que no habían programado su salida. Descubrimos que no emplearon mapas, que no disponían de información meteorológica precisa o que incluso ignoraban el tiempo de duración del recorrido previsto. Además, en muchas ocasiones incurren en el error de no decir qué ruta van a seguir. A veces, los familiares que denuncian una desaparición sólo saben que han ido al Pirineo, pero el Pirineo es muy grande. ¿Dónde empezamos a buscar?

-¿Y el error del montañero experimentado?

-El exceso de confianza. Es lo más habitual, nos pasa incluso a los profesionales. Gente muy experimentada que va frecuentemente a la montaña, que escala todos los fines de semana, cada vez se marca una mayor dificultad. Esa confianza hace que nos distraigamos o que hagamos uso del material con excesiva soltura, y podemos cometer un error que da al traste con todo. En la montaña, muchas veces, no hay una segunda oportunidad.

-¿Cuál es el momento más amargo que ha vivido?

-Uno nunca se acostumbra a ver a un niño accidentado. Buscar a un crío que se ha ahogado en un barranco es tremendamente duro. También sufrimos al ver la desesperación de los familiares cuando, al cabo de una jornada de búsqueda, tenemos que dar la noticia de que no hemos encontrado nada.

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