La titular andaluza de Salud reconoció que su departamento ha estudiado «en profundidad» las posibles incompatibilidades que el nuevo cargo de ministro genera «con cualquier otra posición directiva que se ocupe en una administración autonómica o estatal», una análisis del que se desprende que el régimen de incompatibilidades «es realmente estricto y riguroso». «Ello implica que, provisionalmente y mientras ocupe la cartera de Sanidad, no podrá desarrollar formalmente la tarea de dirección del Cabimer y del Programa Andaluz de Terapia Celular», aclaró Montero, quien aseguró que, en cualquier caso, «seguirá asesorando a la comunidad autónoma en esta línea estratégica, como director asociado o cualquier otra fórmula, pero no como director».
«La tarea propiamente de investigación no es incompatible con su cargo de ministro. Lo que si es incompatible es la tarea directiva", explicó la responsable andaluza, quien confió en que Soria disponga de algún «hueco» para llevar a cabo estos estudios en la comunidad. Además, indicó que la suspensión de los cargos que desempeñaba en Andalucía es provisional, «ya que si dejara el cargo de ministro volvería de forma automática a su cargo de director del Cabimer y del Programa Andaluz de Terapia Celular».







