
PREPARACIÓN
Entre los civilizados barceloneses la institución de la querida ha sido siempre aceptada con esa mezcla de pragmatismo e hipocresía que tan bien sabe ejercer la burguesía catalana. Un chiste clásico es el de dos matrimonios en un palco del Liceo que ven en la platea a las queridas de los maridos. Una de las esposas le dice a su marido: «La nuestra es más guapa; y más señora».
Pero no todas las mujeres casadas barcelonesas tienen tan buen conformar. La historia me la ha contado una amiga que se conoce bien a la alta burguesía de Barcelona porque a ella perteneció. La señora en cuestión era de las que practican ese ritual de buena y atenta esposa de prepararle una copa al marido cuando llega a casa de trabajar. Y el cóctel del marido era precisamente el 'Between the sheets'. Aquella noche, el marido, empresario, se iba en tren hotel a París en viaje de negocios. La señora le contó a mi amiga que recibió el chivatazo de que en realidad se iba con una nueva amante a pasar unos días de placer en la ciudad más adecuada para ello. Cuando el marido llegó a casa, y mientras el servicio le hacía el equipaje, la esposa le preparó el consabido cóctel con una variante que lo iba a alejar de las sábanas compartidas. Le añadió unas gotas de una peculiar angostura: Evacuol.
El marido pasó una noche muy movida y de gran trajín, pero en un sentido muy diferente al que esperaba y sin salir de casa.







