
-La primera vez fue exhibición, ahora concursan. ¿Más responsabilidad que en 2005?
-Sí, mucha más. En un concurso tienes que dar el máximo.
-¿Qué le parecen los bilbaínos?
-Entienden bastante de fuegos, mucho más que antes, porque en Bilbao ha habido muchos espectáculos pirotécnicos, algunos inmensos. Creo que les gusta más el ruido que el color.
-¿Qué les falta a estos fuegos?
-Cambiar un poco. La concejalía debería pensar en hacer piromusicales. Un espectáculo de fuegos con música daría el golpe en Bilbao. Es verdad que son muy caros, hace falta mucho sonido para cubrir toda la zona de espectáculo, pero Bilbao tiene capacidad de sobra para hacerlo.
-Terceros en Alicante, primer premio y premio del público en Tarragona. ¿Están enrachados?
-Venimos a ganar, pero partimos con mucha desventaja porque somos los primeros. Los demás verán qué hemos disparado y, claro, dispararán más.
«Somos artistas»
-¿Qué premio le hace más ilusión?
-Ganar el primer premio es bonito, pero el del público me complace más porque quiere decir que has gustado a la gente.
-¿Cómo ve a los concursantes?
-Todos son buenos. No hay ningún pirotécnico en el mundo que no sea bueno porque para ponerte a hacer esto, que es muy peligroso, tiene que gustarte mucho, estar un poco loco y ser un poco artista. La pirotecnia ha sido siempre un arte.
-¿Cómo definiría su estilo?
-Nuestro color es muy vivo y dura mucho. Tenemos muchos efectos que nuestros contrincantes no tienen porque, cuando Arco Iris va a concurso, el 100% del material lo fabricamos nosotros. En exhibición tiramos más de lo asiático; es mucho más económico.
-¿Qué color reina por encima de los demás en su espectáculo?
-Toda nuestra gama es muy buena. Hay ochenta colores diferentes y todos brillan por igual.
-¿Teme por si llueve?
-No, vengo preparado. Siempre que he venido aquí ha llovido. El peor obstáculo es que no haya viento a la hora del espectáculo, porque no se vería nada. Necesitamos una brisa que limpie el humo y que haga que se vean los colores y efectos.
-¿Cómo viven las horas previas al espectáculo?
-Cuando lo montamos estamos tranquilos. El momento más crítico es una hora antes de empezar. Te pones muy nervioso porque es mucha responsabilidad.
-¿Son suficientes 26.000 euros para un espectáculo de 20 minutos?
-No. Para poder lucirnos debería haber más presupuesto. Nos jugamos el prestigio de una empresa de 25 años. Tiraré todo lo que pueda, dentro de las limitaciones que nos ponen, que cada día son más.
-¿Qué echa en falta?
-Espacio. Aquí sólo hay 80 metros cuadrados, y esto influye mucho. Lo bonito de la pirotecnia es que en el cielo abarques mucho espacio.









