
Aunque gana adeptos, esta provincia sigue a la cola si se compara con las estadísticas de Álava y Guipúzcoa, que mantienen Valderejo y Peñas de Aia como buques insignia del conservacionismo vasco, respectivamente. El primero, conocido por la concentración de diferentes hábitats en una reducida superficie, fue visitado por 36.000 personas, mientras que el segundo, atalaya natural del Cantábrico próxima a San Sebastián, atrajo a 166.000 excursionistas. Es el parque natural con más tirón del País Vasco.
Estos son los resultados de un estudio realizado por Eroski en su diario del consumidor en Internet (consumer.es). El análisis constituye un sondeo sobre la afluencia de público y el estado de los servicios principales en los 14 grandes parques nacionales de España y los 127 catalogados como parque natural, una protección de rango inferior pero muy importante en la preservación de la biodiversidad.
Euskadi tiene 79.426 hectáreas protegidas distribuidas entre sus nueve parques, lo que representa casi un 11% de su territorio, cinco puntos por encima de la media nacional. En este ranking, Asturias (17,78%), Andalucía (17,16%) y Canarias (14,9%) se llevan la palma.
Armañón, el nuevo
En el País Vasco, el Gorbea es el parque de mayor superficie, con 20.000 hectáreas repartidas entre Vizcaya y Álava. Y el guipuzcoano de Pagoeta, el más modesto con 2.800 hectáreas. Los enclaves naturales de Peñas de Aia y Urkiola son los más antiguos de la comunidad autónoma, ya que fueron declarados como tales en 1989. Junto a ellos se encuentran Valderejo (1992), Aralar y Gorbeia (1994), Izki y Pagoeta (1998), y Aizkorri-Aratz y Armañón (2006).
Al incorporar al registro el año pasado, estos dos últimos carecen de estadísticas de asistencia de público. El de Armañón esta en Vizcaya, linda con Cantabria y comprende los términos municipales de Carranza y Trucíos, en Las Encartaciones. Pese a ser el más desconocido, ofrece parajes de gran valor ecológico, como Peñas de Ranero, el pico del Carlista, la cueva de Pozalagua y los encinares de Los Jorrios. De momento no hay datos sobre el número de visitantes.
El estudio de Eroski destaca que más de 22 millones de personas visitaron los parques naturales y los nacionales -la mitad en estos últimos-. El paraje extremeño de Monfragüe, santuario del buitre negro y la cigüeña negra en Europa, logró el año pasado la máxima categoría.
Cataluña es la comunidad con el mayor tirón. Como autonomía tiene más visitantes que nadie en sus 11 parques naturales: 6,4 millones de personas. De ellos, el Macizo de Montserrat, muy cercano a Barcelona, fue de nuevo el más visitado del país -casi 2,5 millones-. La clasificación de los parques nacionales sitúa al Teide en cabeza, con 3,5 millones de usuarios, seguido de Picos de Europa, el segundo más grande de España con 64.000 hectáreas. Por el contrario, en uno de cada seis parques naturales se contabilizaron menos de 10.000 visitas en todo el año, entre ellos Izki, en Álava; y Aralar, en Guipúzcoa.









